sábado, 25 de febrero de 2012

Me gustaría declararle lo que siento aunque me rechace

Quiero contarle rápidamente de mí y qué es lo que me está sucediendo.
Soy un hombre de 34 años. Me he enamorado dos veces en mi vida, pero por diversas razones no pude iniciar una relación afectiva con esa chica que me gustaba. Toda mi vida he estado solo, por lo que aún no he disfrutado del amor correspondido.
Soy ingeniero y nunca ejercí esta carrera; ahora estoy estudiando pedagogía en inglés porque esta carrera me ofrece mejores oportunidades laborales. Este es mi primer año en la universidad después de haberme titulado un par de años atrás.
Soy católico y voy a misa. Tengo una familia muy bien constituida. Mis padres son maravillosos como esposos y como padres.
En la universidad conocí a una chica de 18 años, que me encantó apenas la vi. Me encantó su voz y su personalidad. Ella tiene un gran dominio del inglés. Es una persona muy sociable y extrovertida.
Ella es compañera de curso conmigo y la conocí hace tres meses.
Yo soy un hombre muy tímido e inseguro. Yo sé que la primera impresión es muy importante y por mi forma de ser estoy cierto que ella no tiene la mejor impresión de mí como hombre.
En la universidad nuestra relación es muy fría, apenas la saludo y he demostrado indiferencia ante ella. Yo me he portado así con ella porque nunca ha demostrado interés en mí ni mucho menos es cariñosa y expresiva como sí lo es con otros compañeros.
Recuerdo todos los momentos que he vivido con ella. Recuerdo fechas y todo.
Cuando estoy cerca de ella me nublo completamente.
Lo cierto es que terminé enamorándome de ella.
Me decidí a declararle mis sentimientos. Un día la esperé, pero ella no llegó; así es que la llamé por teléfono para invitarla a un lugar a conversar. Lo que no le dije es que quería compartir con ella en lugar público para tomar helados. Ella accedió en un principio, pero después me dice que no porque su mamá no le había dado permiso. Ella me entregó su respuesta final por internet y me dijo que no me llamó al teléfono porque no tenía dinero para cargar su teléfono.
En la universidad estamos en paro, por lo que no tendremos clases durante algunas semanas. Por esta razón ella viajó a su lugar de origen. Sin embargo, estoy seguro que ella también se fue por evitarme.
Yo quería hacerla mi amiga y, si bien ella me gusta mucho, estaba dispuesto a aceptar su rechazo si es que ella así lo determinase. Yo solo quería desahogarme ya que no podía seguir sosteniendo más esta situación, considerando que ella va a ser mi compañera de curso durante cinco años más. Quería también que conociera a mi familia. Estaba dispuesto a todo por ella, a pesar de que nunca le demostré con hechos lo mucho que ella me gusta. Tenía planeado varios detalles ese día que me iba a reunir con ella. Estoy claro que para haber iniciado una relación con ella tenía que haberla conocido primero. No puedo decir que la amo porque para eso tengo que conocer sus sentimientos primero, sí siento que la quiero y que estaba dispuesto a jugármela entero por ella. Sé que me apresuré con ella, pero en mi desesperación de que ella se fije en mí equivoqué el camino y fui muy rápido. Ahora entiendo su rechazo porque yo nunca hice nada en la universidad para ganarme su voluntad. Intenté sorprenderla y agradarla solo por internet.
Ella tiene algunos pretendientes en la universidad. Uno de ellos es un compañero de clase. A él yo lo aprecio y lo admiro mucho porque tiene gran llegada con las mujeres y es una gran persona también. Si bien no es mi amigo, mantengo una muy buena relación con él y es uno de los pocos compañeros con los que tengo cierta cercanía. Él acaba de terminar una relación y se lleva muy bien con la chica que me gusta, teniendo una gran química entre ellos.
El problema es que si tengo que conquistar el corazón de ella tendría como rival a una de las personas que más aprecio en la universidad. Y eso es difícil para mí considerando que a este muchacho yo lo quiero mucho y se ha portado muy bien conmigo.
Ella tiene otro amigo hombre, también compañero de curso. Este amigo apenas me saluda (él nunca me saluda), no me habla y solo responde lo que le pregunto y ni siquiera me mira la cara. Me evita, incluso una vez se paró de su asiento para evitar darme la mano.
Ella tiene una amiga. Esta compañera de curso tampoco tiene una gran cercanía conmigo. Yo creo que ella conoce la invitación que le hice a la chica que me gusta. Después de invitar a mi reina a tomar helados y en razón de que ella se había comprometido ante otros compañeros a ir a la universidad, yo me preocupé porque ella faltó a su compromiso.
Reconozco que algunos compañeros me han mostrado indiferencia o no me saludan cuando me ven porque yo en mi amargura de no poder conquistar su corazón me he vuelto tonto y con ellos no me he comportado amigablemente. Pero ahora le pedí a mi Señor a cambiar, y para eso tengo que trabajar mucho para conquistar el corazón de varios de mis compañeros de curso.
La verdad es que estoy complicado. Me encantaría declararle lo que siento, aunque ella me rechace. No me hago demasiadas ilusiones, pero siento que es necesario expresarle lo que siento. En la universidad nadie sabe lo que siento por ella. Me encantaría contárselo a unos amigos o a su mejor amiga, pero ella tampoco me ha dado en el gusto. Como estamos en paro, a ella no la veo hace varios días.


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